No parece la mejor manera de encarar el desarrollo de una narración, pero ésta fue la frase que lo empezó todo y el resultado fue una técnica de desarrollo de continuidades que me ha ayudado a resolver más de cien encrucijadas. Fué el primero de muchos.
Este guión es el resultado de una apuesta, la única que le gané a mi mentor, Albert Dumortier.
Yo le dije que desarrollar la premisa era mejor dejarlo para un momento de madurez.
Albert me contestó que si la escribía me ayudaría a madurar.